sábado, 6 de septiembre de 2008

Mañana, mañana, mañana...

Hace unos días mi papá me preguntó si podía conseguirle un trabajo en la India, porque a él le parece que su personalidad encajaría muy bien con la filosofía local "mañanista".

Quisiera comentar rápidamente que las cosas han mejorado mucho desde que escribiera aquel otro post en el día del cumpleaños de Lord Krishna. Satheesh ahora lleva solo la contabilidad en excel, a diario, y manda puntualmente sus informes semanales. Incluso me llama por teléfono para avisarme de que acaba de enviar los informes y que yo le felicite.

Para mi asombro, no sólo la palabra "today" ha entrado a formar parte de nuestro vocabulario cotidiano. También hemos logrado introducir el místico concepto de "now". Y el otro día casi me caigo de la silla al oir la palabra "immediately".

Claro que la palabrita venía asociada a un contexto en el que la acción inmediata se requería por mi parte, pero ello no obsta para infundirme grandes esperanzas.

Todo, absolutamente todo, es posible en la India.
.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Isabel, a mi me gustaría - y me imagino que a tus otros lectores también- , que nos comentaras que te ha motivado tanto a pasar este año en la India. Me imagino que echarás de menos las comodidades de Europa, y sobre todo a tú familia ¿nos podrias hacer una reflexión íntima sobre lo que te mueve a ayudar a los demas?. No te daría también satisfacción el tener tu familia propia y trabajar por su progreso...

Espero que tengas paciencia con el ritmo de trabajo que existe en esa parte de la India. Lo cuentas con mucho sentido del humor.Nos gusta mucho.

Isabel dijo...

Querido anónimo,

Muchas gracias por interesarte por mi blog y por mi vida. La verdad es que tus preguntas me dan tema para tres o cuatro post y alguno seguro que escribiré con reflexiones íntimas.

De momento, la respuesta rápida a tus preguntas es que, como a todos los seres humanos, lo que me mueve es mi propia felicidad.

Soy egoista como el que más y, hoy por hoy, este trabajo en la India me da motivos para sonreir a diario (creo que de ahí nace el sentido del humor que elogiabas, porque es que realmente vivo estas nuevas experiencias y relaciones con muchísima alegría).

Con respecto a las comodidades en Europa, echo de menos algunas. Pero en todos sitios hay ventajas e inconvenientes. No echo para nada de menos el estrés que tenía en mi anterior oficina, por ejemplo.

También echo de menos a mis padres y amigos, pero gracias a la magia de internet sigo sintiéndolos cercanos. Claro que los domingos tengo mis ratitos de morriña en los que me gustaría sentarme a la mesa a comerme la paellita con mis papis, llamar a mi mejor amiga para tomarnos el cafetín, o quedar con alguien especial para ir al cine por la noche... Pero lo bueno es que un par de veces al año puedo volver a Europa y permitirme todas estas cosas, que para entonces son todo un lujo para mí!

Lo de tener mi familia y trabajar por su progreso me encantaría! Es uno de mis sueños incumplidos y no pierdo esperanza de encontrar ese gran amor por el camino.

Eso sí, no le meto prisas al reloj. Ya sé que no soy jovencita y que pronto se me pasará el arroz, pero no le doy demasiada importancia. Igual no podré darle la vida a alguien, pero siempre estaré a tiempo de darle una nueva oportunidad a quien ya esté en este mundo y necesite una madre. Eso también puede llenarme de felicidad...

Ya ves, siempre pensando en mí!

RASEC dijo...

Yo también espero con entusiasmo algún post sobre tus reflexiones mas íntimas. En concreto, las que te han llevado a dedicar un año de tu vida (o tal vez mas)a los demás.
Por lo que dices de que te da felicidad el ayudar a los demás, voy entendiendo a los misioneros, a los cooperantes de ONG sus renuncias a llevar vidas "normales". Si lo hacen, debe ser por alguna satisfacción superior que perciben unos pocos escogidos...
Esperamos pronto esas reflexiones en los que mas de uno nos vamos a ver reflejados...Aunque solo unos pocos son capaces de "hacerlas vida" (no se como traducir esta expresión al español, es un termino egipcio). Un saludo, Rasec.